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El maestro Krzysztof Penderecki llega a Bogotá

El reconocido compositor y director polaco Krzysztof Penderecki es el invitado de honor del V Festival Internacional de Música Sacra de Bogotá, que comienza este 8 de septiembre con Misericordia, junto a la Orquesta Filarmónica de Bogotá y la pianista Mūza Rubackytė.

Los colombianos tendrán el privilegio de ver al maestro Penderecki, considerado por el periódico británico The Guardian como el compositor vivo más destacado de la actualidad y uno de los más grandes en la historia de Polonia, digiriendo tres de sus obras emblemáticas.

El concierto inicia con el Concierto para piano «Resurrección», obra compuesta entre 2001 y 2002 como una reacción a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Continúa con la Sinfonía n ̊ 2 «Navidad», una obra romántica compuesta entre 1979 y 1980 en la que el compositor usa más recursos armónicos y melódicos, lo que no era muy común en  un artista considerado uno de los más experimentales de Europa. Y el concierto finaliza con El despertar de Jacob, estrenada en 1974, obra basado en un pasaje bíblico, específicamente en una cita del sueño de Jacob.

En conversación con el maestro Penderecki conocimos más sobre el repertorio de la inauguración del V Festival Internacional de Música Sacra de Bogotá, de su carrera como músico y compositor, y de su labor actual como director de orquesta.

 

¿Por qué escogió este repertorio para Colombia?

Siempre estoy cambiando o tomando piezas que de pronto no se han interpretado en algún país. Y no creo que El despertar de Jacob haya sido interpretada en Colombia. Además la pianista, Mūza Rubackytė, quería interpretar mi Concierto para piano «Resurrección». Yo quise entonces interpretar mi pieza y Sinfonía n ̊ 2 «Navidad».

Viene como parte del V Festival Internacional de Música Sacra de Bogotá. ¿Cuál es la relación de estas obras con la música sacra?

De hecho, en este programa solo hay una, o de pronto dos piezas. La primera obra es una cita de La Biblia, El despertar de Jacob. Y la Sinfonía No.2 es una sinfonía que yo escribí en el tiempo de Navidad, se llama también Sinfonía de la Navidad. Entonces dos partes de este programa están relacionadas con la música sacra, claro.

Hablemos de usted como compositor. ¿Cómo descubrió que tenía este talento para la composición musical?

Desde mi infancia tocaba el violín. De hecho mi sueño era ser intérprete de violín. Tenía 6 años, ya tocaba el violín, y luego empecé a escribir pequeñas piezas. Mi padre también tocaba el violín, escribía dúos para interpretar con él, pero no lo tomé muy seriamente al principio. Y luego, en los años siguientes, empecé a componer más y más, y alrededor de los 16 años decidí que no iba a ser violinista, sino compositor.

¿Cuál fue la primera obra que compuso?

Hubo pequeñas piezas, todas fueron para violín o para dos violines porque fue muy temprano, a los 6 años comencé a componer. Pero luego, las 'serias' fueron verdaderamente en los Cincuenta. Ingresé a la academia de música para empezar a componer.

¿Qué compositores le influenciaron en sus comienzos?

Creo que muchos. Todos los clásicos. Interpretar la Suite de Bach fue de mucha influencia, y la escritura de tal música. También estuve muy influenciado por la música del virtuoso del siglo XIX como Paganini; pero esto fue un tiempo corto. Y luego, en este tiempo, decidí que iba a ser compositor. Luego volví a la clásica, a escribir sonatas y concerti, y más adelante sinfonías.

Muchos lo definen como un compositor experimental. ¿Qué lo motivó a buscar un nuevo camino a través de sus obras?

Sabes, esto fue un tiempo en finales de los Cincuenta y Sesenta, del Avant garde, también estaba muy interesado en música electrónica en ese tiempo. Estuve trabajando en un estudio electrónico en Varsovia, que fue establecido en el 56. Entonces esto era un nuevo mundo para mí, un mundo musical electrónico y hubo una gran fascinación a la electrónica, entonces estaba tratando de escribir música similar para cuerdas. Tal vez el mejor ejemplo es de pronto el Treno para las víctimas de Hiroshima o Polymorphia.

Muchas de sus composiciones han sido usadas en muchas películas famosas. ¿Primero compone y luego las toman o las compone por encargo pensando en la obra?

No, no, no. Esta siempre fue música que fue tomada de fragmentos de mis sinfonías y otras obras. Sí, estuve escribiendo en mitades de los Cincuenta (55, 56, 57) para el teatro de niños. Luego me empecé a interesar en películas, pero solamente lleve al cine dos. La mejor es tomada de mi llamada ‘Música seria’, de mis sinfonías, de mis trabajos corales y el ejemplo es El despertar de Jacob. Esta música también fue usada en la película El Resplandor. Pero también en muchas otras.

¿Hay de pronto alguna película para la que le hubiera gustado componer la música?

No realmente. Porque hay muy poco tiempo. Esto lo pueden hacer otros compositores. Pero sí, en la película El Resplandor la música es usada de una muy buena forma. Pero no fue escrita para la película.

Muchas de sus composiciones han sido revolucionarias. ¿Hay alguna en particular que considere que ha dejado una huella imborrable?

Toda la música que estaba escribiendo en la segunda mitad de los 50, y especialmente a principio de los 60, era música muy Avant garde, y nueva, diferente a la de mis colegas; entonces obras como Polymorphia, o especialmente como Treno para las víctimas de Hiroshima, son un ejemplo de la música Avant garde en los Sesentas.

Hablemos ahora de su labor como director. ¿Con qué orquestas ha trabajado últimamente?

Oh, muchas, estoy conduciendo alrededor de 50 conciertos al año, a veces menos, claro. He conducido tantas orquestas, en Europa especialmente, en los Estados Unidos también. He venido a Suramérica, a Argentina a finales de los Cincuenta. Es una historia muy larga, esto fue hace 60 años.

¿Tiene proyectos como director para el futuro?

Sí, tengo para este año unas giras en China y Corea, y muchos conciertos en Europa, Alemania y otros países. Estoy conduciendo 40 conciertos. También estoy abriendo la Competencia Wieniawski de Violín en Polonia este año. Hasta diciembre tengo tal vez 20 conciertos para conducir.

 

Con el estreno de Anaklasis en el Festival de Donaueschingen en 1960, Krzysztof Penderecki se convirtió en parte de la vanguardia internacional. Ganó una reputación entre un público más amplio con el estreno de  La Pasión según San Lucas en la catedral de Münster en 1966. Penderecki compuso varias de sus obras en memoria de las catástrofes en el siglo XX. Threnos para 52 instrumentos de cuerda, compuesto en 1960, está dedicada a las víctimas de la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima.

Para Penderecki, estas asociaciones de contenido no son simplemente un concepto abstracto, sino que también en su coloración tonal instrumental y sonidos dramáticos son emocionalmente comprensibles para los oyentes. Asociaciones político-sociales también se pueden encontrar en el Réquiem Polaco, que él comenzó en 1980 con la composición de la Lacrimosa, dedicada a Lech Walesa. El compositor dedicó otros movimientos de este trabajo a las víctimas polacas de Auschwitz y el levantamiento de Varsovia en 1944. Esto se complementó con la Ciaccona in memoriam Johannes Paul II en 2005 que conmemoraba al Papa polaco.

 

No se pierda la inauguración del V Festival Internacional de Música Sacra de Bogotá este jueves 8 de septiembre.