Bogotá mejor para todos

Noticias

“Me gusta que mis repertorios creen interesantes viajes a través de paisajes musicales”: Benjamin Grosvenor

El joven pianista británico de 24 años, se presenta el martes 31 de mayo en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo con un repertorio variado que contiene obras de Beethoven, Mozart, Schumann, Scriabin, Granados y Liszt.

El joven pianista británico de 24 años, se presenta el martes 31 de mayo en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo con un repertorio variado que contiene obras de Beethoven, Mozart, Schumann, Scriabin, Granados y Liszt. 

Calificado por Gramophone como uno de los grandes talentos de nuestro tiempo, Benjamin Grosvenor llega al Teatro Mayor en el marco de su primera gira por Sudamérica. Comenzó a estudiar piano a los seis años, su mamá, profesora de este instrumento, fue la encargada de comenzar a forjar el talento y el gusto de Grosvenor en la música.

Pero el punto de inflexión en su vida, como él mismo indica, sucedió a los 11 años, cuando ganó el BBC Young Musician Competition. Derrotó a pianistas de hasta 19 años de edad y ahí se dio cuenta que su carrera musical tenía futuro.    

 

Ganó el BBC Young Musician Competition cuando tenía 11 años, ¿cómo fue la experiencia de participar en una competencia tan importante siendo tan joven?

Considero que la BBC Young Musician Competition es un concurso bastante “amigable” ya que está hecha para gente joven. Cuando formé parte de ella había bastante tiempo entre una y otra ronda del torneo, había algunos meses entre cada una de ellas, lo que me permitió preparar nuevo repertorio para cada etapa de la competencia. Pienso que entré a una edad ideal a la competición ya que, al sólo tener 11 años, ni me daba cuenta de la presión del ambiente. Además, tenía muy pocas expectativas de ganar, debido a que era mucho menor que los demás intérpretes, eso también fue de ayuda.

 

Desde que tiene seis años de edad comenzó a tocar piano, ¿tuvo que sacrificar parte de su niñez para lograr convertirse en un reconocido pianista?

Al comienzo no, pero después de la competencia (la BBC Young Musician Competition) me di cuenta de que esto podría ser a lo que iba a dedicar mi vida, por ende desde ese momento le dediqué más tiempo y, naturalmente, se tuvieron que hacer sacrificios.

 

¿Qué lo llevó a tocar piano a tan temprana edad?

Mi madre es profesora de piano y ella quería que todos sus hijos aprendieran a tocar algún instrumento. Mis hermanos comenzaron a interpretar música pero después lo dejaron. No recuerdo por qué escogí el piano, sin embargo influyó el hecho de que mi mamá y sus estudiantes estuvieran siempre en casa.

 

¿Cuáles fueron sus principales influencias al momento de convertirse en pianista?

Al comienzo mi principal influencia fue mi madre, quien me inició en el instrumento y la música en general. De niño no recuerdo haberme sentido especialmente atraído por ningún artista, eso sentimientos vinieron después, cuando ya tenía siete u ocho años. Para esa época, cuando empezaba a escuchar más grabaciones,  me sentí inspirado por el chelo de Jacqueline du Pré. Lamentablemente tuve que poner este instrumento a un lado cuando a los 11 años decidí dedicarme al piano.  

A pesar de que admiraba algunos pianistas cuando tenía esa edad, comencé a escuchar una mayor variedad cuando tenía 12 o 13 años, fue en ese momento cuando descubrí grandes talentos del pasado como Moisewitch, Cortot, Hofmann, Lipatti y más. Escuchándolos me enamoré de su forma de interpretar.

 

Medios importantes como Gramophone o The Independent han dicho cosas memorables de sus interpretaciones e incluso lo han señalado como uno de los grandes talentos de nuestro tiempo, ¿son importantes estos comentarios para usted, se siente presionado a seguir tocando a un alto nivel?

Siempre es bueno cuando la gente te dice que disfruta tu forma de tocar, pero no creo que eso cambie lo que hago o la forma en la que trabajo. Me manejo según mis propios estándares y en cada concierto intento mejorar y refinar mis interpretaciones, avanzando hacia otras ideas musicales.

 

Críticos de todo el mundo hablan de su particular estilo a la hora de interpretar, ¿usted cómo lo define?

Muchas veces me preguntan esto, pero nunca sé qué decir. Es muy difícil describir la forma en la que uno toca, considero que es mejor dejarle eso a otros. Puedo decir que me gusta tocar repertorios diversos y presentar programas para recitales que reflejen variedad, crear interesantes viajes a través de paisajes musicales.

 

En 2011 se convirtió en el primer pianista británico en 60 años en firmar con una disquera, ¿cómo ha sido la experiencia de grabar su música?

Ha sido excelente grabar con Decca hasta ahora. Siempre es fascinante grabar un disco y me di cuenta que puedes aprender mucho en el proceso. Es un reto, es muy diferente a un concierto. Traté de entrar al estudio con ganas de experimentar para establecer nuevas ideas musicales y mantener la mente abierta, las sesiones en sí pueden ser muy agradables. Pero  cuando tienes que escoger fragmentos de tus interpretaciones, lo que implica que te tengas que escuchar una y otra vez, no es tan agradable. Sin embargo, aprendes mucho en ese proceso y cuando todo finaliza es muy satisfactorio ver el producto terminado en mis manos. Confieso que nunca he vuelto a escuchar mis grabaciones una vez finalizado el producto, me da miedo que dejen de gustarme.

 

En el repertorio que escucharemos en el Teatro Mayor encontramos compositores de diferentes periodos musicales, ¿cuál es la razón de ponerlos en el mismo concierto, por qué escogió estas piezas específicamente?

Me gusta la variedad en programas como este. En la primera mitad contrastamos dos sonatas clásicas. La k333  de Mozart, que es liviana, encantadora y normalmente ingeniosa; Claro de luna que, en contraste, es oscura y reflexiva en los movimientos exteriores. Arabesque de Schumann inicia el concierto como un aperitivo para las piezas que le siguen.

La Sonata n.° 2 de Scriabin inaugura la segunda mitad. Veo esto como entrar a un mundo diferente del que se construyó en la primera parte, pero a la vez sutilmente conectado con Claro de luna. Scriabin sigue el patrón del inicio con un primer movimiento lento y describe una escena similar a la que llevó al poeta Rellstab a darle el nombre de Claro de Luna  a la Sonata para piano de Beethoven. Granados funciona perfecto después de Scriabin ya que habita el mismo mundo en términos de color, y los contagiosos ritmos de la música española nos llevan a la Rapsodia Española de Liszt para cerrar el concierto.

 

¿Cuál es su compositor favorito y por qué?

No creo que pueda escoger uno. Ciertamente hace algunos años hubiera dicho que Chopin, pero en este momento existen tantos compositores que me gustan, como los de este repertorio, que no podría decir sólo uno.

 

¿Es su primera vez en Colombia?

¡Sí! Solamente había visitado Río de Janeiro de toda Sudamérica antes de este tour, en el que pasé por San Pablo, Montevideo y Lima. Es grandioso terminar en Bogotá, estoy muy ansioso por ver cómo culmina todo.  

 

¿Qué reacción espera de la audiencia del Teatro Mayor en su primer concierto en suelo colombiano?

Espero que disfruten el concierto, quiero que su respuesta sea muy natural a lo que los lleve a sentir mi música.