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Mozart y la influencia italiana en sus óperas

Artísticamente, escénicamente, los teatros competían por la mejor producción. No tenían alta definición, no tenían la técnica maravillosa que tenemos hoy; pero sí había efectos de luces, cuerdas o artistas que hacían unos espectáculos absolutamente grandiosos. En otras palabras, la ópera se había convertido; a pesar de la belleza de la música que escuchamos hoy; en tesoros escondidos, preciosos, en un evento social.

La aparición del compositor, Christoph Willibald Gluck, pasa a la historia, principalmente por haber sido el creador de la llamada "Reforma en la Ópera". Los compositores y libretistas que iniciaron la obra en 1600; Monteverdi,  Vivaldi, y un poquito más adelante los primeros años en la vida de Handel en el teatro; estaban buscando un balance entre el teatro, la música y el espectáculo visual.

Y lo que hizo Gluck fue hacer unas óperas de una duración un poco más corta, óperas en donde se prestaba gran atención a la calidad de las palabras, los textos eran interesantes, y la ópera se convertía en una experiencia musical, y al mismo tiempo teatral. La obra más famosa de Gluck, es 'Orfeo y Euridice'.

Mozart, en uno de sus viajes a Italia, muy, muy pequeño, antes de los 11 años, tuvo la oportunidad en Cremona de conocer una ópera del maestro Gluck de manera profunda, y conoció la ópera 'La Clemencia de Tito'. Ópera que después, sería la base del texto para una de sus últimas óperas, 'La Clemencia de Tito' de 1791, en contemporánea con 'La Flauta Mágica'.

La ópera se dividía en dos: Arias y voces acompañadas por un clavicémbalo, esto es lo que llamaban el recitativo. Y estas óperas serias, estaban hechas de estos recitativos que duraban horas y horas, y podían llegar a durar hasta cuatro horas en una función completa.

Había solamente dos divisiones. hoy hablamos de ópera dramática, ópera cómica. En el periodo barroco y primeros años del clasicismo estábamos en ópera seria y ópera bufa. La ópera bufa estaba representada por los llamados intermezzos. En el intermedio hoy nos vamos a tomar cafesito afuera, a conversar con nuestros amigos, a comentar el conciertos... Se presentaban momentos cómicos que muchas veces no tenían nada que ver con lo que estaba ocurriendo en la trama de la ópera, y estos eran los famosos intermezzos que representaban el lado cómico.

Entonces, esto es lo que conoció Mozart. Y sus primeras óperas, a partir de 1767, no tenían estas mismas dimensiones, pero él seguía el mismo estilo. Sin embargo, ya desde la primera ópera, está el estilo de Mozart presente.

(Audio: fragmento de la segunda ópera de Mozart que fue escrita al mismo tiempo que un entretenimiento religioso. Se llama 'Apolo y Jacinto', y nos vamos a imaginar a este niño de 11 años escribiendo una obra en latín, que se estrenó en un colegio en Salzburgo, siguiendo las reglas que conoció y que tanto lo impresionaron en sus viajes por el mundo, pero ya con su mente dedicada al teatro. Un aria de tenor. El aria la canta el personaje de Oebalus. Él está llorando la muerte de su hijo Jacinto, pero vamos a escuchar como Mozart en su música logró aplicar ese mundo espectacular del barroco.)

En esta obra se percibe el amor de Mozart por el estilo italiano y el espíritu barroco. Mozart trata la voz, no con la inteligencia con la que lo haría en sus siguientes óperas, la trata como un instrumento más; con los agudos, los pasajes de coloratura, todos estos lindos ornamentos, y una pequeña cadencia, sin orquesta, solo con una especie de improvisación que hace el cantante, como si se tratara de una sinfonía o de un concierto.

En esta misma ópera, sin embargo encontramos a los 11 años, al Mozart que vamos a encontrar a los 21 o a los 31, momentos de una madurez impresionante.

 

Tomado del seminario Óperas alemanas e italianas de Mozart por José Daniel Ramírez