Bogotá mejor para todos

Noticias

El flamenco, más que un baile, un estilo de vida

Las mujeres más cercanas a Antonio Gades nos contaron en entrevista cómo se preparan las coreografías que la Compañía presentará este 23 y 24 de mayo, y sobre sus integrantes.

Es una Compañía de repertorio, las obras han sido montadas, y han venido siendo montadas desde el año 2005. Lo que sí es cierto es que hay que ir preparando nuevos solistas, bien porque dejan la Compañía, o bien porque es gente que ya va estando preparada para asumir estos roles.

Al frente de la dirección artística de la Compañía está Stella Arauzo, quien bailó durante muchísimos años con Gades. Sucedió a Cristina Hoyos cuando ésta dejó sus papeles de Carmen, y está transmitiendo con muchísima generosidad los conocimientos que ella ha adquirido a las nuevas generaciones, algo fundamental.

También está Dominic You, que ha sido mano derecha de Gades en la producción y en la gestión durante mucho tiempo, y que está también poniendo todo su conocimiento en esto. Luego las nuevas generaciones que aportan la vitalidad y los conocimientos de hoy en día para seguir adelante.

La preparación de los montajes depende del número de ensayos que se requiera, de la duración y la complejidad. Stella va diciendo el tiempo exacto que necesita, cuánto necesita con cada bailarín, cuánto necesita con el grupo, y se va tiñendo en medida de lo posible al número de ensayos que ella pide. Pueden durar desde un mes hasta dos o tres meses.

También hay que cuidar con sumo esmero todo lo que son las escenografías originales, que también requieren el tiempo y el vestuario, que en muchas ocasiones es el vestuario original con alguna adaptación. Obviamente hay trajes que se tienen que ir reponiendo, pero se procura tener todo al día, y eso requiere un mantenimiento.

En cuanto a los integrantes de la Compañía hay variaciones, se ha tenido desde 30 personas, 26, 17, 34, 42…pero procuran que las coreografías tengan el número de bailarines que Gades creó.

Por ejemplo para la Suite Flamenca y para Bodas de Sangre tienen menos bailarines porque son obras más pequeñas y más concretas, así como de gente haciendo Fuenteovejuna donde se representa un pueblo entero de Castilla, hay cerca de 37 bailarines.

Dependiendo de la coreografía que se vaya a representar hay un número de bailarines, pero casi siempre son las mismas personas, o sea, hay personas que no bailan en una función y bailan en otra, pero son los mismos bailarines que tiene la Compañía.

Cada año van rotando, salen unos, entran otros, pero que conocen bien la función y que tienen apego por la obra de Gades. Porque no es solamente una forma de bailar, es una forma de vivir, una disciplina, y una forma de viajar incluso.

Se procura que sean siempre personas ligadas a la Fundación o a la Compañía de alguna manera, más los que se van preparando nuevos. De repente se encuentran sorpresas con bailarines que llegan muy jóvenes, y se convierten en primeras figuras. Y eso para la Compañía es maravilloso.

Es un esfuerzo muy grande para una Compañía de 30 personas que es privada, que no es pública, y sin embargo el resultado es excelente. Y bueno, eso el público lo podrá apreciar.