Prensa

Andrea Echeverri regresa al Teatro Mayor con "Ruiseñora", su tercer trabajo como solista

"Ruiseñora" fue nominado recientemente al Premio Grammy Latino en la categoría Mejor álbum cantautor. Con este trabajo Andrea Echeverri afianza su imagen como mujer neofeminista y antimachista. Único concierto martes 15 de octubre, 8:00 p.m. Entradas $20.000, $30.000, $40.000 y $50.000.

Como cantante, Andrea Echeverri Arias ha trabajado en el ambiente musical desde los años 90. Para entonces, junto con Héctor Buitrago dieron forma a Delia y los Aminoácidos en un delirante antro nocturno en el barrio la candelaria de Bogotá. Allí comenzó un devenir musical fecundo y culebrero que en 1993 se inaugura con Aterciopelados, la que más adelante sería la banda emblemática del rock colombiano.

Andrea Echeverri llega al Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo con Ruiseñora, su más reciente trabajo solista. Dejemos que sea la misma Andrea quien nos cuente de qué se trata este proyecto:

Soy Andrea Echeverri Arias, Ruiseñora: cantora de profesión y adulta desgarrada, en una sociedad enferma, desigual, violenta y machista. Mi voz tiene canas, arrugas y certezas. Este, mi tercer disco, es rock semilla, rocka de altiplano. De sonido telúrico y apocalíptico, aunque no desprovisto de un toque irónico, y de una luz al final del túnel.

Con sabor femenino y acústico, reemplazo la batería por un diseño percutivo que acaricia: panderetas, guacharacas, cajón, chéqueres y maracas se entretejen, logrando una textura viva, casi respiratoria.

Los bajos están a cargo de la leona, instrumento del son jarocho mexicano, que ruge y ronronea bajo muchas capas de mi voz armonizada en todos sus registros, consiguiendo por momentos sonidos muy espirituales y profundos, cercanos a géneros como gospel, blues, country, guabina y ranchera.

Y soplan todos los vientos: melódica, armónica, runcuyo, pitos, flautas y ocarinas, en tonalidades insólitas que nos transportan en un viaje con aires ancestrales.

Todo este bordado artesanal fue compuesto, producido y ejecutado por mí, casi juego, casi felicidad, alimento de mis días por más de un año. Bajo el ala protectora del productor colombo-británico, y mi amigo, Richard Blair (Sidestepper), puntada a puntada, logré un disco hermoso y revelador.

Ruiseñora surgió de la motivación más primitiva: la rabia, la defensa del propio espacio, de la propia identidad. Y evolucionó en la consolidación de un yo independiente y profundamente artístico.Su esqueleto y su músculo es la feminidad y pensarnos poderosas, creadoras y guerreras.

Mayores informes
Ramiro Cortés Lugo. Celular: 311 2298555. Correo: rcortes@teatromayor.com
Luisa Alejandra Pinilla.  Celular: 3124324461 Correo:comunicaciones1@teatromayor.com