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Del odio al amor, la historia de Viktoria Mullova y el violín

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La violinista rusa Viktoria Mullova regresa a Bogotá este sábado 26 de septiembre para interpretar junto a la pianista Katia Labèque un programa que mezcla lo clásico con lo contemporáneo. 

En entrevista exclusiva con Mullova, conocimos más acerca de su complicada relación con el violín, de su carrera, su amistad con la pianista francesa que le acompaña en concierto, y detalles del repertorio que presentan.

¿Cómo empezaste con la música y el violín?

Empecé cuando tenía 4 años, no sabía nada del violín, pero mis padres me llevaron donde un profesor, y básicamente él le dijo a mis padres: “Le enseñaré si prometen que vendrán a todas las clases y la ayudarán”, entonces así fue como empecé. Mi padre iba a todas mis clases y me ayudaba en el pequeño apartamento en el que vivíamos, y por cuatro años practiqué con mi padre, quien también es músico, a propósito, era ingeniero. Así fue como comencé, luego entré a una muy prestigiosa escuela, muy, muy buena escuela, la mejor escuela de música en el país. Estaba en una clase con un muy buen profesor de violín. Y eventualmente en el Conversatorio de Moscú.

¿Qué artistas o compositores te inspiraron para convertirte en violinista profesional?

Bueno, ningún compositor me inspiró porque odiaba ensayar, pero no tenía opción, tenía que ensayar. En esa época, cuando era pequeña, cuando era adolescente no me gustaba esa música mucho, entonces, como los demás niños, hubiera preferido no hacer música y solo jugar, pero no tenía otra opción. Practicaba todos los días y hacía lo que me decían. Sí, no estaba inspirada en ese entonces. Pero más adelante me empezó a gustar, claro, cuando crecí.

Conociendo ese aspecto de que no te gustaba ensayar, ¿si no fueras violinista cuál sería tu profesión o intereses?

Bueno, no tenía una opción, entonces no tenía intereses, no tenía tiempo para intereses, estaba ensayando; e incluso en vacaciones tenía que llevar mi violín y practicar todos los días. Entonces no tenía opción, ni siquiera pensaba que podía tener otros intereses, porque estaba tan ocupada y la escuela quedaba muy lejos y estaba viajando cuatro horas diarias para ir a la escuela. Tenía que practicar mucho.

¿En qué momento de tu vida sentiste que sí te gustaba tocar violín, no por obligación, sino porque lo disfrutabas de verdad?

Vino después, cuando fui a occidente, escapé de Rusia y luego empecé mi carrera en occidente, y la disfrutaba más y más, y ahora realmente disfruto tocar. Todavía no me gusta practicar, pero tenemos que hacerlo, tú sabes, tiene que hacerse. Pero disfruto de tocar, disfruto de las giras, disfruto viajar por diferentes países y ver diversas audiencias, compartir mi experiencia musical con el público.

Hablemos del dúo con Katia Labèque

Conozco a Katia Labèque de hace mucho, mucho tiempo; la conocí en el 86, en América en un Festival. Luego nos hicimos amigas y le dije que tocara conmigo, y eso fue hace 15 años. Entonces tocamos en 2001, 2002, 2005, 2006, algo así; hemos hecho muchos conciertos juntas. Luego paramos por un tiempo porque yo estaba concentrada en interpretar las sonatas de Beethoven con cuartetos de cuerdas y con fortepiano, con otro pianista; es un instrumento original para el piano y es una manera particular de tocar. Toqué y grabé con otro músico las sonatas de Beethoven. Y luego, cuando eso acabó, decidimos tocar de nuevo y creamos un nuevo programa, que es con el que estamos de gira ahora.

¿En qué otros lugares del mundo van a interpretar este programa?

Vamos a empezar en Bogotá, luego vamos a Buenos Aires, luego dos conciertos en Sao Paulo, Río de Janeiro, vamos a Montevideo; entonces tenemos seis conciertos.

Este es mi segundo concierto en Colombia. El primero fue genial, fui invitada a tocar en el festival que ustedes hacen en primavera (Bogotá es Beethoven), fue hace dos años. Me gusta mucho Sur América. De hecho, voy a Sur América de vacaciones algunas veces y me gusta mucho la cultura suramericana y la gente, todo. Estoy muy emocionada de ir a tocar.

Cuéntanos del repertorio que van a interpretar con Katia Labèque 

Vamos a tocar piezas clásicas como Mozart, Schumann y Ravel, y también incluimos dos piezas que son más contemporáneas, pero muy, muy fáciles de escuchar, porque Arvo Pärt es un compositor muy famoso, su música es muy popular; más popular que compositores clásicos algunas veces, especialmente la pieza que estamos intepretando, Frates, que es una pieza muy famosa que fue compuesta hace mucho tiempo y ha sido tocada por muchos instrumentos diferentes. Violín es uno de ellos, pero creo que fue compuesta para Chelo, hay muchas versiones diferentes de ella. Es una pieza muy poderosa y la de Takemitsu también es muy melódica, muy atmosférica y muy fácil de entender, no es música contemporánea difícil de entender, algunas veces a la gente no le gusta toda la música porque hay muchas notas y es difícil de escuchar. Pero estas dos piezas son muy accesibles.

¿Qué viene para tu futuro respecto a recitales o colaboraciones con otros artistas u orquestas?

Hago mi repertorio usual tocando con orquestas pero también hago gira con un proyecto que no tiene programa clásico. El último CD que hice se llama Stradivarius in Río. Es un trabajo de canciones brasileñas que fueron grabadas en Brasil, en Río hace ya tres años. Y este repertorio es muy popular ahora, y estamos haciendo gira con él, tocando en diferentes países, lo interpretamos hace una semana en Moscú, fue un gran éxito. Entonces esto es algo inusual que hago y que disfruto bastante.

¿Cómo son los ensayos con Katia Labèque?

Acabamos de tocar en Francia, entonces ensayamos en su casa en el sur de Francia. Practicamos siempre antes de cada concierto, unas horas antes, y yo practico sola en el  hotel o en casa, y ella practica sola también, y luego nos vemos unas horas antes del concierto y ensayamos.

 

¡No te pierdas a Viktoria Mullova junto a Katia Labèque este 26 de septiembre!